Me desperté con un leve escalofrío en la espada, al levantar la vista me di cuenta que Niall estaba recorriendo mi espalda con sus largos dedos. Me estaba haciendo cosquillas y a demás me despertó de un maravilloso sueño.
Tú: ¿Se puede saber que hacer Niall? Me despertaste.
Niall: Lo siento amor. Tenemos que levantarnos para irnos a nuestra luna de mil, si no nos apuramos llegaran los chicos.
Tú: No me quiero levantar, además me despertarte de un sueño maravilloso.
Niall: ¿Qué soñabas?
Tú: Estaba soñando con el día en que nos conocimos. Cuando nos besamos en la cocina y toda nuestra historia, hasta que me despertaste.
Niall: No te enojes. Trate de que descansaras el mayor tiempo posible y no puedo esperar a que nos vayamos para mostrarte todas las sorpresas y regalos que te tengo.
Tú: No quiero ni regalos ni sorpresas. Solo te quiero a ti. No necesito nada más que eso y están incluidos nuestro hijo y nuestros amigos.
Niall: Pienso lo mismo. ¿Qué tal una ducha rápida?
Luego de bañarnos lo más rápido posible, me coloque el vestido que Niall me regalo. Él llevaba unos jeans azules, camiseta blanca y una camisa encima que era color turquesa y sus infaltables supras blancas.
Salimos de la casa y nos subimos al auto con dirección a quien sabe dónde. Niall no me ha dicho donde pasaremos nuestra luna de miel de un mes y creo que no me lo dirá si le pregunto, pero puede valer la pena preguntarle.
Tú: Amor ¿A dónde vamos?
Niall: A nuestra luna de miel.
Tú: Ya lo sé ¿pero en donde será?
Niall: Esa es una de las sorpresas y no te lo puedo decir.
Tú: Eres un pesado, mejor me duermo. –me estaba acomodando en el asiento del auto mientras Niall soltaba un suspiro largo y resignado. Creo que esto está funcionando.
Niall: Amor, no seas así. Te lo diría pero es una sorpresa que no quiero arruinar. Solo espera unas cuantas horas.
Tú: Esta bien. No hay problema. Yo también te tengo una sorpresa. Y será la mejor del mundo.
Niall: ¿Estás compitiendo conmigo _______?
Tú: Podría ser, te apuesto lo que tú quieras que mi sorpresa será mejor que cualquier cosa.
Niall: Bien, déjame pensar en algo. –nos quedamos callados durante casi todo el viaje. Creo que a Niall no se le ocurría nada.
Tú: ¿Ya pensaste en algo?
Niall: Si y espero que te guste la idea, fue lo único que se me ocurrió.
Tú: Bien, dímelo.
Niall: Esta bien, si mis sorpresas son mejores que la tuya haremos lo que tengo en debajo de tu asiento. –lo miré un poco extrañada y metí a mano debajo del asiento y encontré un libro. Un gran libro.
Tú: ¿Quieres que te lea ‘’el descubrimiento de América’’?
Niall: No, esa es una tapa para la distracción, a los chicos ni a nadie le gusta ese ‘’libro’’. Ábrelo y ve lo que es. Esa es mi apuesta.
Abrí un poco extrañada el libro y no podía creer lo que mis ojos estaban leyendo. Esto tenía que ser una mala broma, una broma muy perversa.
Me quede mirando la portada y tuve que entreabrir los labios para respirar mejor, de tan solo pensar en el esa palabra sonaba excitante.
Mi cuerpo se estaba tornando un poco caliente, me sentía casi ahogada repitiendo una y mil veces más esa palabra en mi mente, sería más excitante si Niall me la pronunciara muy bajo, cuando estemos en la… ¿pero que rayos estoy pensando? Obvio que no haré esto. No me puede proponer una apuesta con este libro es muy…caliente.
Niall: ¿Qué te parece?
Tú: es una broma ¿verdad? No me puedes proponer esto.
Niall: ¿Por qué no? Eso ayudaría en nuestra luna de miel.
Tú: Niall ¿te das cuenta de lo que es este libro? ¿De dónde lo sacaste?
Niall: Se lo que es ese libro y déjame decirte que cuando lo vi en una tienda pensé en ti y creo que sería una experiencia inolvidable y muy excitante ¿Qué dices?
Tú: Excitante tus bóxers Niall, no me puedes ofrecer una apuesta de este tipo.
Niall: Yo creo que quieres hacer aceptar la apuesta. Mira algunas páginas y me dices si aceptas o no.
Tú: Con solo leer el título me estoy asustando.
Niall: Solo míralo e imagina que somos nosotros ¿sí?
Tú: Estas loco.
Niall: Loco por ti y por tenerte de todas las formas del mundo que puedan existir.
Resignada solté un breve suspiro y comencé a hojear el libro. Para mi buena suerte solo eran imágenes. Imágenes que probablemente no las sacarían ni en unas ocho vidas más. Mi mente ya estaba procesando imágenes de Niall y yo haciendo estas cosas, mis ojos estaban abiertos hasta no poder más mientras procesaba más de las imágenes del libro. Mi respiración se estaba acelerando al igual que mi pulso esto es demasiado para mí, pero imaginarme haciendo esto con Niall era muy llamativo.
Una parte de mi quería hacerlo y aceptar que me gusto la idea pero la otra parte me decía que esto estaba mal y que no podría salir nada bien, menos en mi estado, por Dios, tengo casi una semana de embarazo y Niall me ofrece esto. Aunque con el embarazo es mucho, pero mucho más excitante y deseado. Solo me queda aceptar la sucia apuesta de Niall.
Niall: ¿Ya lo pensaste?
Tú: Sip y ya tengo mi decisión.
Niall: ¿Y cuál es?
Tú: Acepto tu apuesta, querido, y en toda apuesta hay peros.
Niall: Sabía que dirías eso.
Tú: Bueno, en realidad no hay peros. Creo que haremos esto de todos modos.
Niall: Excelente, ya quiero llegar al hotel.
Tú: No creo que este libro sea educativo para los dos.
Niall: Claro que lo será.
Tú: Niall, es un libro del Kamasutra.
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