Ya pasando las semanas me dieron el alta y podré estar en la casa disfrutando de mi hermoso novio, mi hijo y mis amigos.
A pesar de haber pasado por todas esas cosas me alegra saber que aún puedo contar con ciertas personas, no necesito a nadie más para ser feliz, quizás un bebé más aumente mi ducha y felicidad.
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Cuando llegamos a la casa Niall me cargo en todo momento: desde la entrada del hospital hasta el auto. Desde el auto hacia la casa y ahora desde la entrada hasta el baño. Él prometió darme el mejor baño de espuma que pueda tener en mi vida así que ¿Quién soy yo para negarme a ser mimada?
Cuando estábamos en el baño, Niall lleno la bañera de agua mientras le ponía algunos geles de ducha, que por cierto olían de maravilla, estaba sentada en una silla cerca de él lava manos observando cada movimiento que él hacía. Verlo era tan… excitante. ¿A caso el no podía hacer todo esto con ropa y no solo en bóxers? ¿A caso el no sabe que los adolescentes tienen problemas con las hormonas? Era tan frustrante tenerlo así de desnudo preparándome un baño de tina, sin poder tocarlo porque aún me siento muy adolorida y ¿aún no se da cuenta? En estos momentos quiero matarlo pero no puedo.
Niall: Listo amor, ya puedes entrar. ¿Quieres que te ayude?-Ahora sí que quiero matarlo ¿Cómo se le ocurre preguntarme eso? ¿a caso no se da cuenta de que mis hormonas ya están casi en el cielo?
Tú: Emm…está bien. – él se acerco a mí y comenzó a quitarme la camisa de dormir quedando en ropa interior y calcetines. Luego hizo que me sentara en el borde de la bañera y me saco los calcetines, me tomo de las manos y me ayudo a ponerme de pie. A pesar de que andaba con ganas de tener relaciones con él me daba un poco de vergüenza que me quitara la ropa interior.
Niall: Amor, te ayude a traer a nuestro hijo al mundo, no tengas vergüenza.
Tú: No estás ayudando.
Niall: Si quieres que salga solo dímelo, no tengo problema con eso.
Tú: No. Está bien, es mejor que me ayudes si no queremos que vuelva al hospital por resbalarme con el piso húmedo.
Niall me beso la frente, las dos mejillas, el mentón, la punta de la nariz y luego me dio un ligero beso en los labios. Sus brazos estaban en mis hombros que luego bajaron hasta mi cadera en el momento que profundizamos el beso, con los brazos envueltos en su cuello me sostuve hasta que me quito mis bragas. Sus manos subían y bajaban desde el borde de mi sostén hasta mis caderas, luego las detuvo en medio de las copas de este que es donde estaba el broche para quitármelo.
Sus dedos se movían delicadamente sobre mi piel luego de quitarme el sostén, ahora quedando completamente desnuda, mostrándole mis heridas por todo mi cuerpo. Él estaba solo en bóxers - aún -, me ayudo a entrar a la tina mientras él se quitaba la ropa interior y se unía a mí.
Tú: Bien, creo que te gusta invitarte solo a la fiesta.
Niall: Bien. Si quieres me voy, ojalá que puedas lavarte la espalda con tus dolores, nos vemos afuera. –dijo el muy presumido, arrogante, idiota, energúmeno. -¿Por qué tienes esa cara amor?
Tú: Deja de fastidiar y entra a la tina conmigo, sabes que no puedo sola.
Niall: Bueno si fueras un poco más amable y cariñosa entraré contigo.
Tú: Eres de lo peor, entra que te enfriarás. –Niall entro de nuevo y se coloco detrás de mí.
Me ayudo a lavarme el pelo, sus masajes era extraordinarios. Luego me masajeó el cuello, los hombros y con una esponja refregó mi espalda. Agradecía un buen baño luego de dos meses sin asearme muy bien. Hubo un momento en que Niall se detuvo cuando quiso lavarme la espalda y no hubo motivos para preguntarle que le había pasado. Sabía perfectamente que se detuvo a mirar y a tocas mis marcas, esas que me dejo la estúpida de Carla cuando me golpeó con un cinturón. Niall pasaba sus dedos muy suavemente por toda mi espalda mientras besaba mis hombros y mi cuello repetidas veces.
Tú: Amor, no duelen.
Niall: Tuve que haberla detenido en el momento en que pensó en hacerte eso…
Tú: No es tú culpa Niall, de verdad. Ella está loca, lo sabes, solo no hay que pensar en ella. Ahora estamos juntos, muy bien, con nuestro hijo y nuestra familia, por favor no pienses en ella.
Niall: Bueno, estaba loca amor. Y ya no nos molestará más.
Tú: ¿A que te refieres? ¿Está en un loquero?
Niall: Se dice manicomio amor, y no, no está ahí… ella murió.
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